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Los frenos: elemento indispensable para una conducción segura

Los frenos son un elemento indispensable en la conducción de cualquier vehículo; por lo mismo, es importante revisar periódicamente su estado y saber reconocer los síntomas de desgaste o deterioro para llevar a cabo una reparación, ya que la diferencia entre detener adecuadamente y a tiempo el auto y no poder hacerlo puede ser catastrófica.


Desgaste de los frenos


Es normal que con la fricción y el uso constante se desgasten los frenos de tu auto. Este desgaste puede darse en más o menos tiempo porque depende del tipo de conducción, sin embargo, por regla general el desgaste será mayor si sueles conducir a altas velocidades o cuando el tipo de caminos donde sueles circular tiene muchas pendientes.


Elementos a controlar


En el sistema de frenos hay tres elementos que es necesario revisar constantemente y cambiar cada cierto tiempo:

  • Líquido de frenos: debes verificar que el líquido de frenos esté siempre en el nivel ideal indicado por el fabricante de tu vehículo. Lo mejor es hacerlo una o dos veces al mes cuando pares en alguna gasolinera. También es importante considerar el cambio total del líquido, con base en la recomendación del fabricante (normalmente se hace cada dos años), ya que el líquido se va degradando paulatinamente.

  • Cambio de balatas: las pastillas de los frenos o balatas, ya sean para frenos de disco o de tambor, reciben una presión tremenda y son las responsables de frenar las ruedas de tu vehículo. Bajo condiciones normales de conducción generalmente duran alrededor de 30,000 km, pero eso depende de su calidad y tu estilo de manejo, por ello es conveniente que un mecánico especializado las revise periódicamente, sobre todo cuando comience a escucharse un rechinido al momento de frenar.

  • Discos: los frenos de disco son los más modernos y seguros, pero a diferencia de los de tambor suelen desgastarse con la fricción ejercida por la balata. Dependiendo de su desgaste, el disco se puede rectificar cada vez que cambies tus balatas, pero llegará un momento en que esta rectificación no pueda llevarse a cabo porque la superficie del disco estaría muy delgada. Esto sucede por lo general a los 60,000 km.

Síntomas de que algo no va bien


Si notas alguno de los siguientes síntomas en tu vehículo, conviene que pases al taller para que un mecánico revise el sistema de frenos:

  • Si tu auto frena menos y tarda más en detenerse.

  • Si tienes que pisar con más fuerza de lo normal el pedal del freno para lograr detener el auto.

  • Si el pedal del freno está demasiado blando y esponjoso.

  • Si el pedal del freno está demasiado duro.

  • Si escuchas ruidos o rechinidos siempre que presionas el pedal del freno.

  • Si a pesar de tener un auto con frenos ABS, éstos bloquean alguna rueda al frenar, o si el coche frena desigualmente y en lugar de seguir recto se desvía hacia un lado.

  • Si se prende el testigo de frenos de tu auto, ya que te avisa que le queda muy poca vida útil a tus balatas.

  • Y desde luego, ante cualquier anomalía y síntoma extraño.

Con el sistema de frenos no se juega… Recuerda: es mejor prevenir que lamentar.