Bolsas de aire… un aliado más de tu seguridad

Por su gran utilidad para salvaguardar la integridad de las personas durante una colisión, el sistema de las bolsas de aire se ha convertido en el elemento de seguridad pasiva que ha cobrado más importancia en los últimos años; a tal grado, que muchas de las nomas vigentes, incluyendo la europea, norteamericana e incluso la mexicana, obligan a las armadoras a incluir este dispositivo en todas sus unidades.

El desarrollo de la bolsa de aire data de 1953, pero no fue hasta la década de los 70 cuando General Motors comenzó a instalarlo como equipo opcional en algunos de sus vehículos. Para la década de los 90 se calcula que menos del 2% de los vehículos incluía este equipo, y hoy en día, prácticamente todos los vehículos comercializados en diversas regiones traen de línea una o más bolsas de aire.


¿Para qué sirve la bolsa de aire?

Ante una colisión, la bolsa de aire se infla en fracciones de segundo, de modo que el conductor y los pasajeros cuentan con un medio auxiliar de protección, cuyas funciones son:

  • Absorber parte de la energía cinética del cuerpo, frenando suavemente el movimiento de los pasajeros.

  • Evitar golpes contra elementos duros del habitáculo como el volante, parabrisas, tablero, etc.

  • Reducir el riesgo de heridas producidas por fragmentos del cristal procedentes del parabrisas o ventanas, sobre todo en la cara o en los ojos.

  • Disminuye el movimiento de la cabeza y por ende, el riesgo de lesiones cervicales.

Bolsas de aire + cinturón de seguridad


Diversos estudios comparativos han demostrado que las bolsas de aire evitan aproximadamente un 14% de muertes en conductores y un 11% de daños en pasajeros. Sin embargo, también puede provocar lesiones graves cuando el conductor o los pasajeros no llevan abrochado el cinturón de seguridad.

Por esta razón, es muy importante que siempre que nos subamos a un vehículo abrochemos el cinturón de seguridad, ya que ambos sistemas son necesarios porque la bolsa de aire sólo sirve en los últimos instantes, cuando el cinturón ya no puede retener la inercia del cuerpo.


Tipos de bolsas de aire

Las bolsas de aire más utilizadas son las siguientes:

  • Frontales: están ocultas en el volante frente al conductor, así como en el tablero, frente al asiento del acompañante. Protegen la cabeza y el tórax en caso de un choque frontal.

  • Laterales: se ubican en la parte lateral de los asientos o en el marco de las puertas. Protegen sobre todo el tórax y la cabeza en caso de un golpe lateral.

  • De techo o de cortinilla: situados en el techo por encima de las ventanillas. Protegen la cabeza, especialmente en caso de vuelco.
Es muy importante considerar que no todos los vehículos están equipados con todas las variantes descritas ya que, por lo general, los vehículos más austeros sólo incluyen bolsas frontales.


¿Cómo funciona el sistema de la bolsa de aire?

Para que se dispare la bolsa de aire es necesario que unos sensores especiales detecten una desaceleración muy violenta. En ese momento se envía una señal al sistema de las bolsas, el cual provoca la explosión de una carga pirotécnica que libera el gas para inflar la bolsa en tres milisegundos; lo suficientemente rápido para ser de utilidad en un choque a más de 200 km/h.

Es importante aclarar que si el accidente es frontal, lateral, por alcance o por vuelco, se inflan de manera selectiva las bolsas que sean convenientes y no necesariamente todas a la vez.


Inconvenientes de las bolsas de aire

Se ha comprobado que las bolsas de aire aportan más ventajas que desventajas, sin embargo, hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • No manejes “pegado al volante”. Si estás ubicado en los asientos delanteros, la distancia entre tu cuerpo y las bolsas de aire nunca debe ser inferior a 10 centímetros. La distancia ideal es de 25 centímetros, de modo que se evite un impacto directo y fuerte de la bolsa contra la cara.

  • Si llevas lentes puedes tener algún tipo de lesión, ya que existe la posibilidad de que se impacten al contacto con la bolsa de aire. Sin embargo, este problema se da muy ocasionalmente, ya que lo normal es que los lentes salgan disparados en los primeros instantes del choque.

  • En algunos casos, el airbag puede producir rozaduras en la cara, que por lo general no suelen significar ningún problema importante.

  • Si al momento del impacto estás realizando una conducta imprudente, como beber de una botella, corres el riesgo de sufrir heridas graves.

  • La bolsa de aire del acompañante es incompatible con las sillas infantiles, ya que la explosión de la bolsa puede lanzar el asiento del niño hacia los asientos traseros, con el riesgo de sufrir lesiones. Por esta razón nunca coloques las sillas infantiles en el asiento delantero.

El futuro de las bolsas de aire

Ingenieros de diversas regiones del mundo están desarrollando mejores sistemas de bolsas de aire, los cuales se espera que reaccionen en función de diversas variables, como la zona de impacto, la fuerza de la colisión, el peso de los ocupantes, la postura del asiento, la tensión de los cinturones, etc. Asimismo, están desarrollando sistemas complementarios en los que se dé aviso del accidente de manera automática a los centros de emergencia mediante un sensor conectado a un GPS, de modo que se ganen minutos valiosos que permitan rescatar a las víctimas con mayor rapidez.