Manejo a la defensiva

Como es sabido, la mayoría de los accidentes automovilísticos son provocados por factores humanos, generalmente cuando un conductor realiza alguna maniobra imprudente, circula con exceso de velocidad o por la falta de precaución. El manejo a la defensiva significa anticiparse a los errores que pueden cometer los demás para evitar cualquier imprevisto.

Manejar defensivamente se define como “mantener un espacio de seguridad entre nuestro vehículo y los demás usuarios viales, hacer que los demás conductores noten la presencia de nuestro vehículo y tener el tiempo suficiente para tomar decisiones”.


¿Cómo conducir a la defensiva?

El conductor defensivo es aquel que minimiza el riesgo de participar en un accidente, ya que tiene la habilidad de anticiparse y reaccionar frente a una situación inesperada. Para desarrollar estas cualidades debe:


  • Conocer y respetar los reglamentos de tránsito.

  • Conducir a la velocidad permitida.

  • Mantener siempre una distancia apropiada con respecto al vehículo de adelante, ya que la mayoría de las colisiones son por alcance.

  • Utilizar siempre los cinturones de seguridad y cerciorarse de que todos sus acompañantes lo lleven puesto.

  • Conducir con una actitud amable y civilizada hacia los otros conductores.

  • Estar atento al camino para poder reaccionar ante un imprevisto y nunca competir o pelear con otros conductores.

  • Intentar reconocer las situaciones de peligro y anticiparse a lo que podría pasar.

  • Planificar sus trayectos y tomar las medidas preventivas, así como trazar rutas alternas.

  • Conducir siempre en buenas condiciones de salud y evitar utilizar el auto si está cansado o ha tomando un medicamento que causa somnolencia.

  • Nunca conducir después de haber bebido alcohol, ya que altera la capacidad de visión y los reflejos.

  • Nunca efectuar maniobras peligrosas que podrían ser causa de un accidente.

  • No utilizar el celular mientras conduce, y si tiene que hacerlo, detenerse en un lugar seguro para atender la llamada.

  • Mantener su vehículo en óptimas condiciones mecánicas y revisar regularmente los niveles de líquidos y el aire de sus neumáticos.

En resumen, conducir a la defensiva implica hacer todo lo razonable para evitar un accidente; si eso significa reducir la velocidad ante un mal clima, el conductor a la defensiva deberá reducir la velocidad; si significa que un conductor agresivo se adelante, el conductor a la defensiva lo dejará adelantarse sin objeción… Los hechos demuestran que la mayoría de los accidentes se deben a errores humanos que pudieron haberse evitado con una conducción segura.

Un conductor defensivo no puede hacerse de la noche a la mañana; como todo en la vida, implica estar conscientes de nuestra conducción, tomando en cuenta los puntos aquí señalados, para que con el tiempo ese estilo de conducción se convierta en un hábito que adoptemos de manera automática y que se manifieste todas las veces que estemos tras el volante.