Comer y beber detrás del volante… un enorme riesgo

Las distracciones detrás del volante pueden tomar muchas formas distintas, como mandar mensajes de texto, hacer llamadas telefónicas, maquillarse, hablar con alguien más en el coche, cambiar de estación musical, soñar despierto, así como comer y beber; esta última, aunque no está prohibida en muchos de los reglamentos de tránsito de las diversas entidades de la república, es catalogada por la mayoría de los investigadores como una distracción seria, la cual desafortunadamente es muy común observar sobre todo en las mañanas, cuando muchas personas se dirigen a su trabajo.


Comer y conducir en estadísticas:


  • Un estudio de 2010 realizado en los Estados Unidos encontró que en los últimos 30 años, comer mientras se hace alguna otra actividad, como conducir, trabajar, checar mensajes del teléfono celular o ver la televisión, ha incrementado en la población de un 20% a casi el 50%.

  • Según un estudio de la empresa Lytx, especializada en cámaras de seguridad para vehículos, quienes conducen mientras comen y beben tienen 3.6 veces más probabilidades de provocar un accidente de auto. A pesar de eso, se estima que hasta el 80% de los conductores llevan a cabo esta práctica riesgosa de manera cotidiana.

  • Investigadores de la Universidad de Leeds, de la Gran Bretaña, descubrieron que los conductores que comen y beben mientras manejan tienden a reducir la velocidad de reacción y reflejos ante eventos inesperados hasta en un 22%.

¿Es ilegal hacerlo?



Como mencionamos al principio de este artículo, comer y beber mientras se conduce no está estrictamente prohibido en todos los reglamentos de tránsito, sin embargo, las estadísticas son claras al respecto y el riesgo que conlleva combinar ambas actividades puede llevarnos a provocar un accidente.

Es importante que como conductores conscientes dejemos de lado hábitos nocivos que pueden llevarnos a tener un percance y extendamos esta recomendación a nuestros amigos, compañeros de trabajo y seres queridos.